Qué feliz y agradecido estoy por este nuevo día.

Ayer corrí mis primeros 10 kilómetros.
Y fue profundamente conmovedor para mí alcanzar esa meta.

Siempre me fue mal en el deporte…
por eso ver esa medalla colgada en mi cuello
se sintió distinto.
Se sintió enorme.

Y pensar que en apenas un mes y medio me preparé para esto.

Para muchos puede ser poco.
Para mí, fue un montón.

Porque soy eso:
intenso con lo que me importa.

Mientras otros esperan que la vida pase,
yo intento vivirla.
A mi manera.
Desde mi soledad…
y desde mi encuentro.

Como dice Jorge Drexler:
“todo se transforma”.

Y hoy parto desde esa premisa para decir algo que me atraviesa:

yo transformé mi dolor en victoria.
Transformé mis miserias en energía,
y esa energía en combustible.

El combustible que me trajo hasta acá.

Mientras corría esos 10 km,
mi cabeza era un torbellino.

Volví a cada momento en el que me sentí menos.
A cada duda.
A cada herida.

Y en medio de todo eso, me repetía:

Mikel, vos podés.
La vida y Dios ya te lo demostraron.
Vos podés.

Una y otra vez.

Hasta que dejó de ser una frase…
y se volvió verdad.

También pensé en mi familia.

En mis papás, en mis hermanos, en mis sobrinos.

Y por un momento imaginé otra realidad:
una en la que al cruzar la meta
ellos estuvieran ahí, esperándome.

Ese pensamiento me atravesó…
pero no me rompió.

Porque entendí algo:

aunque no estén físicamente,
están en todo lo que soy.

Esos 10 km no fueron solo una carrera.

Fueron una síntesis.

Los llevé a cada momento importante de mi vida.
A cada caída.
A cada reconstrucción.

Porque si algo entendí —y acá me pongo un poco ingeniero—
es que nada se pierde, todo se transforma.

Lo que somos no desaparece…
solo cambia de forma.

Y yo hoy soy la prueba de eso.

No escribo desde la tristeza.
Escribo desde la victoria.

De esas victorias silenciosas
que para muchos no significan nada,
pero para uno lo son todo.

Porque cuando tocás fondo,
no te queda otra que levantarte con lo que haya.

Yo junté los ladrillos de lo que fui
y empecé a reconstruirme.

En medio de todo esto, un amigo me escribió:

“Estoy orgulloso de vos.
Anoche veía tus historias y pensaba: qué fortaleza la de sobreponerse a todo.
Capaz no lo sabés… pero inspirás.”

Y eso me conmovió.

Porque yo no comparto mi vida para inspirar.
La comparto para ser honesto.
Para mostrar el proceso.

Mi proceso.

Sin filtros.
Sin perfección.
Desde mi verdad.

Hoy puedo decir algo con claridad:

Los límites que creía tener
vivían solo en mi cabeza.

La vida sigue.
Todo alrededor sigue en movimiento.

Pero yo elegí vivir distinto.

Elegí vivir desde el amor.
Porque no quiero una vida en automático.

Lo que hoy me atraviesa
es la gratitud.

La certeza de que estoy.
Y de que, incluso en mis momentos más solos,
no estoy solo.

Creo profundamente que Dios me sostiene,
que su amor me alcanza,
y que, en mi imperfección,
también estoy llamado a compartirlo.

Mientras escribo estas líneas,
lloro.

Lloro a mares.

Porque hoy recuerdo todo lo que me trajo hasta acá.
Recuerdo los sueños “locos” que tenía de niño…
y me doy cuenta de que muchos de ellos, hoy, son realidad.

Y entonces entiendo algo:

uno crece para cumplir los sueños de su niño.

Perdón si estas líneas son muchas.
O si suenan romantizadas.

Pero esto soy:
un romántico de la vida
y de las vivencias.

Antes de cerrar esta carta,
quiero decirte algo —de corazón a corazón—:

Nunca dudes de tu potencial.
Nunca dudes de lo que sos.
Nunca dudes de lo que podés lograr.

Pase lo que pase,
no dejes de creer en vos.

No dejes de creer en el amor.
Y, sobre todo,
no dejes de apostar a la verdad.

Porque al final…

todo pasa,
todo cambia,
y todo llega.

Con amor,
Mikel 🙂

Mi primera carrera, la primera dela año. La primera de muchas – Fila RACE 2026.

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3 responses to “Lo importante de creer en ti”

  1. Avatar de Daniela Cordero

    Cunetas historias de tu vida , tu día a día, tus alegrías y tus tristezas, sin saber que sin querer eres motivación para muchas personas, eres luz con un brillo único, yo sé que hay días que pesan, momentos que te han dolido y situaciones que te pueden confundir, pero aún ahí en medio de lo difícil siempre eliges levantarte, aprender y seguir.
    Recuerda todo pasa, todo mejora, lo bueno lo disfrutas, lo difícil lo sabes transformar, por esas cosas no dejas de vivir , ni de reír y no dejas de intentarlo una y otra vez.
    Eres un hombre que ama con el corazón, actúa con intención y elegir siempre hacer el bien, al final lo que realmente importa no es lo que tienes si no como haces sentir a los demás y la huella que dejas con tu amor en cada una de esas personas.
    No dejes ser tu ni de ir detrás de tus sueños

    1. Avatar de Mikel Arteaga

      Te quiero tuti 🙂

  2. Avatar de Yamery Gonzalez
    Yamery Gonzalez

    Yo que te conozco se que el proceso ha sido fuerte … y ver estos frutos hoy me llenan de alegría de amor y de esperanza.
    Te amo Miki

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